Tanto si arrienda como si eres propietario de tu vivienda, no es raro que te encuentres con un problema de moho en algún momento del año por el clima o por escapes de agua que se vuelven humedades.A continuación le ofrecemos algunos consejos para evitar que el moho entre en su vivienda.¿Qué es el moho?

El moho es un hongo que se alimenta de la humedad. Puede crecer en su propiedad durante los meses más húmedos, cuando hay escapes de agua, en zonas oscuras y con poca ventilación. El moho puede crecer en el baño, la cocina, las zonas de almacenamiento desordenadas, los espacios de las paredes y el techo y detrás de los muebles.

¿Qué problemas de salud puede causar el moho?

Cuando el moho se seca o se altera, libera esporas que pueden provocar enfermedades en algunas personas. También puede agravar los problemas de salud existentes. Esto puede incluir asma, infecciones respiratorias, problemas de sinusitis, sarpullidos y ojos rojos y llorosos.

El moho también puede causar olores desagradables y dañar los materiales de construcción, el contenido y las estructuras, lo que conlleva costosos gastos de mantenimiento o administración.

¿De dónde viene el moho?

Evitar el moho en su vivienda requiere un esfuerzo conjunto de arrendatario y el propietario. Es importante evitar que la humedad entre en su vivienda y crezca una vez este adentro.

Algunos de los culpables habituales del moho son:

  • Las fugas de agua en las paredes de la vivienda.
  • La humedad creciente.
  • La lluvia que entra en la vivienda a través del tejado o las paredes.
  • La mala ventilación.
  • Ducharse, cocinar y hervir sin una ventilación adecuada (extractores o ventanas abiertas).
  • Utilizar secadoras de ropa y calentadores de gas sin ventilación adecuada.
  • Fugas en las tuberías dentro en las paredes y pisos para lo que hay que buscar un maestro bueno que detecte la fuga.
  • Derrames de líquidos.
  • Almacenar grandes cantidades de materiales absorbentes de agua, como libros o cajas de cartón en un espacio húmedo.

Tanto el inquilino como el propietario pueden ser responsables de los daños causados por el moho, dependiendo de las circunstancias.